• María José Santín Rodríguez

Si insisto en olvidarte, acabará siendo la mejor forma de recordarte


"Es tan corto el amor y tan largo el olvido..." Pablo Neruda

Con esta primera píldora para el desamor te animo a que me acompañes en una nueva andadura de este pequeño espacio que comparto contigo.


A partir de ahora el Blog se llamará las Píldoras de María José Santín.  Iré recomendándote  píldoras reflexivas  que puedan ayudarte en tu día a día a ver otras salidas o puntos de vista para tu bienestar personal y la mejora de tus relaciones.


¿Me acompañas? Coge un vaso de agua y empezamos.


ANTE EL DESAMOR: "MUCHAS VECES INSISTIR EN OLVIDAR SE CONVIERTE EN LA MEJOR FORMA DE RECORDAR"


Vivir un desamor conlleva un proceso de duelo de pareja, que es uno de los duelos más difíciles que una persona puede vivir.


El desamor, puedo decirte que duele, sí que duele y  de forma punzante y aguda. ¿Has pasado por ello en algún momento de tu vida? Es probable que sí, quien más o quien menos ha vivido "ser dejado" o no "ser correspondido".


En una primera etapa de este sentimiento,  el dolor puede ser tan intenso que para evitarlo intentas cualquier cosa para que aminore.


Puedes desde negar la situación, disfrazar los hechos,  mendigar el amor de la persona amada, vivir en el enfado y el rencor (así tienes la falsa creencia de tapar el dolor que estás sintiendo), puedes llegar a arrastrarte generando chantajes emocionales o por el contrario puedes tener la necesidad de querer olvidar rápidamente a la persona amada por medio de estrategias equivocadas. Todo, para evitar sentir el dolor inevitable, un dolor por el que hay que pasar.


"Me duele el corazón"

 "Se me ha cerrado el estómago y no puedo comer"

"Es como si me hubieran clavado un puñal"

 "Me siento vacío y siento que nunca me voy a llenar"

"Un terremoto me está pasando por encima en este momento"

"No puedo de ver si está en línea de forma obsesiva"

.....


Este tipo de frases son la que oigo en consulta repetidas veces y quizá algunas de ellas te suenen. A veces el sufrimiento hace que tengamos dolores físicos, otras veces nos lleva a tener conductas de vigilancia de la persona "amada" que pueden ser obsesivas metiéndonos en trampas de las que puede ser difícil salir y las veces más retorcidas puede abocarnos a un duelo patológico dónde el dolor se convierte en la costumbre y lo preferimos sólo por tener un hilo de unión a la persona de la que dependemos afectivamente.


La única forma de superar un duelo por desamor es pasar por el dolor y no huir de él. Huir del dolor nos mete en paradojas como "cuanto más quiero que te quedes más huyes",  "cuanto más quiero olvidarte, inevitablemente más te recuerdo" o "me es más fácil sentir dolor a curarme de lo que me lo produce".


¿Qué hacer entonces ante cuando he caído en estas trampas?


1. Lo primero es entender que estás en un proceso y tienes que ser "paciente" contigo mism@ (no de enfermo, sino de paciencia). 


2. Darte cuenta que cuanto más aprietas a un pájaro en tus manos, más fuerza hace para salir de ellas. Sólo la libertad de soltarlo puede demostrarte que el pájaro vuelve desde su voluntad, sólo la libertad nos deja tranquilos sobre el amor.


3. Entender que el mero hecho de querer olvidar su imagen, su olor, sus palabras va a hacer inevitablemente que te vengan a la memoria. El ejemplo clásico para entender esta paradoja es plantearte lo siguiente: Si te digo que no pienses en un elefante amarillo ¿que ocurre? que te viene el elefante amarillo a la mente ¡Eureka! Por lo tanto aceptar las imágenes y recuerdos que te lleguen, vivir las emociones que te producen y si es necesario utilizar alguna herramienta para acogerlos y atravesarlos. La relación terapéutica ayuda con herramientas sencillas y precisas para atravesar el dolor en lugar de evitarlo.


4. Conocer que el proceso de desamor pasa por una serie de etapas, más o menos diferenciadas, nos ayuda a ver el camino por el que hay que pasar sabiendo que existe una meta. Esto genera alivio. Un camino que tiene que discurrir en su totalidad, que no vale saltarse etapas ni coger atajos. Y que la única manera de olvidarte no es insistir en que te vayas de mi mente sino en ir creando nuevos caminos.


Y de este modo adaptaría  a Neruda de la siguiente manera:"Es tan corto el amor y lo largo del olvido depende en parte de tí".


Un abrazo y hasta la próxima píldora.


María José Santín

Psicóloga Estratégica, Terapeuta de Pareja y Sexóloga

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